Otra imagen de este otoño en el IES Príncipe Felipe (al fondo...)
Y los tres poemas relacionados con el chopo, la higuera y el olmo para completar la trilogía.
EL CHOPO
El chopo, con largos dedos,
le hace cosquillas al cielo.
Y el cielo todo se ríe
y manda a la nube grande
que lo riegue y que lo cuide.
El chopo se estira y crece.
Brilla su cara lavada.
Relucen sus hojas verdes.
–¡Qué hermoso estás, chopo mío!
–¡Pues verás cuando, en otoño,
me ponga el traje amarillo!
ANA MARÍA ROMERO YEBRA
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El paisaje es un juego en manos de una dríade que dota
de sentimientos inmortales a todo aquello que toca con sus palabras.
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LA HIGUERA
Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises, yo le tengo piedad a la higuera. En mi quinta hay cien árboles bellos, ciruelos redondos, limoneros rectos y naranjos de brotes lustrosos. En las primaveras, todos ellos se cubren de flores en torno a la higuera. Y la pobre parece tan triste con sus gajos torcidos que nunca de apretados capullos se viste... Por eso, cada vez que yo paso a su lado, digo, procurando hacer dulce y alegre mi acento: –Es la higuera el más bello de los árboles todos del huerto. Si ella escucha, si comprende el idioma en que hablo, ¡qué dulzura tan honda hará nido en su alma sensible de árbol! Y tal vez, a la noche, cuando el viento abanique su copa, embriagada de gozo le cuente: –¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
JUANA DE IBARBOUROU
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Árbol de dos cosechas, símbolo de la abundancia.
Eres sombra de verano con aroma dulzón y penetrante.
Si tus hojas han servido de censura para los artistas,
¿cómo pueden tildarte de fea?
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TESTAMENTO
He muerto ya, paisaje que yo he amado
tantas veces aquí, rincón del alma. Una vez más vengo por verte. A un lado, encinares y olivos, y la calma
de ver, al otro, olivos y encinares.
Algunos caserones con jardines llenos de ortigas ya, viejos lagares con aspecto de viejos polvorines.
Un camino con olmos en hilera,
una majada, una almazara en ruinas, musical, perezosa la palmera, y un Gredos azulado entre neblinas.
Nada de cuanto miro está en mis ojos
ni el olor del jazmín lo lleva el viento. He muerto ya. Contempla mis despojos: te dejo este paisaje en testamento.
ANDRÉS TRAPIELLO
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Paisaje redivivo.
Recuerdo proyectado hacia el futuro.
Olmos alineados en la senda de la vida.
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